Lección

Lesión de la oreja o el oído

Existen varias lesiones en la zona de la oreja que pueden producirse durante un partido de fútbol. Algunas de ellas necesitan un tratamiento rápido para asegurarse de evitar deformidades o disfunciones.

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Oreja de coliflor
Este término hace referencia a un hematoma que se produce entre la piel y el pericondrio (también conocido como hematoma auricular traumático). Si no se ofrece el tratamiento apropiado, este tipo de lesión puede derivar en una deformidad permanente. El hematoma puede volverse fibrótico en unas dos semanas.

El tratamiento inicial consiste en la aplicación de hielo y compresión. El tratamiento definitivo supone la aspiración del hematoma y, a continuación, la compresión mediante silicona/Blu-Tack o una gasa impregnada en colodión. Para aspirar el hematoma deberá usar una aguja del calibre 20 (o similar). Una vez aspirado deberá utilizarse el Blu-Tack para tratar de mantener la forma normal de la oreja. El jugador deberá someterse a revisiones diarias para comprobar su evolución y garantizar que no se producen recaídas. Existe un pequeño riesgo de infección por Staphylococcus aureus o Pseudomonas.

Otitis externa
Esta afección es frecuente entre los nadadores o quienes entrenan con frecuencia en la piscina. Aunque suele estar provocada por una infección bacteriana, también puede tener su origen en una infección fúngica. Los jugadores suelen quejarse de dolor y picor en el oído. Puede que presente secreción y, en algunos casos, puede afectar a la audición.

En la exploración, puede observarse un canal auditivo eritematoso con posible secreción. Los jugadores suelen aquejarse de dolor al presionar o estirar el trago (cartílago auricular).

El tratamiento consiste en evitar friccionarse, rascarse o utilizar bastoncillos para los oídos. Mantener el oído seco y utilizar gotas antibióticas, de aceite o alcohol mediante uso tópico son también estrategias útiles. Mantener la cabeza por encima de la superficie del agua durante el ejercicio en la piscina es una buena estrategia preventiva, mientras que el alcohol tópico, aplicado tras el ejercicio, seca eficazmente el canal auditivo y evita recaídas.

Ruptura de la membrana timpánica
Suele producirse tras un impacto directo en la oreja o la cabeza. El jugador suele presentar dolor, disminución de la capacidad auditiva y, en ocasiones, sangrado. Deberá evaluarse al jugador con un otoscopio a fin de observar y confirmar la lesión (y su importancia).

En general, suele curarse con un tratamiento conservador en el plazo de unas dos semanas. Este tratamiento puede consistir en:

  • tratar de evitar el uso de gotas por uso tópico (debido al riesgo de ototoxicidad);
  • mantener el oído seco (llevar especial cuidado con el agua con jabón ya que es más fácil que entre en el canal auditivo debido a la menor tensión del agua);
  • pueden utilizarse antibióticos orales (la amoxicilina es una buena opción);
  • valore la posibilidad de llevar a cabo una revisión otorrinolaringóloga si la lesión es importante.
Las lesiones de oído pueden ser muy dolorosas. Es importante que aconseje a sus jugadores que se sequen bien las orejas y oídos tras un entrenamiento en la piscina.

Dr. Mark Fulcher

Médico deportivo y del ejercicio