Lección

Contraindicaciones

En algunos casos, se debe recomendar al deportista que no regrese al fútbol debido al riesgo de sufrir nuevas lesiones. Todos los pacientes con síntomas o signos importantes no deben volver al deporte hasta que estos se resuelvan.

Haga clic en las siguientes pestañas para obtener más información sobre otras situaciones en las que la vuelta al fútbol no está recomendada.

Artrodesis (fusión) cervical
Normalmente, los deportistas con fusión en un solo nivel, que sea sólida y no esté asociada a ningún signo neurológico, pueden volver al fútbol. Los deportistas no deben padecer dolor y han de tener una amplitud de movimiento casi normal. Una fusión que afecte a tres niveles se considera una contraindicación absoluta para el deporte de contacto. Entre estas dos situaciones existe una zona gris (contraindicación relativa) en la que se tomarán decisiones personalizadas informando previamente al paciente y junto a un cirujano cervical. Estos deportistas podrán volver al fútbol en contadas ocasiones.
Lesión medular
Si hay pruebas radiográficas de lesión de la médula espinal, se recomendará al deportista que no regrese al fútbol. Esta lesión puede mejorar de manera espontánea con el tiempo, por lo que se puede considerar repetir la IRM después de tres o seis meses.
Otras anomalías congénitas y adquiridas
Hay una serie de anomalías congénitas que se suelen considerar contraindicaciones para los deportes de contacto. Estas incluyen:
  • Inestabilidad cervical: definida como una traslación AP superior a 3,5 mm, una angulación de más de 11 mm en la proyección de flexión lateral o más de 4 mm en el intervalo de la apófisis anterior. La inestabilidad atloaxoidea (IAA) también se considera una contraindicación absoluta para los deportes de contacto. La IAA está presente en cerca de un tercio de las personas con síndrome de Down.
  • Las anomalías odontoideas (agenesia odontoidea, os odontoideo e hipoplasia de la apófisis) son contraindicaciones absolutas.
  • Síndrome de Klippell-Feil (una fusión congénita de dos o más vertebras cervicales)
  • Malformación de Arnold-Chiari (dilatación de la amígdala cerebelosa)
  • Fijación rotatoria atloaxoidea
  • A los pacientes con artritis reumatoide, espondilitis anquilosante o hiperostosis esquelética idiopática difusa (HEID) con rigidez cervical importante y enfermedad radiográfica también se les debe recomendar no practicar deportes de contacto.

La fijación rotatoria atloaxoidea ocurre en niños y adolescentes jóvenes. Puede ser difícil de diagnosticar y se necesitarán TAC e IRM para confirmar el diagnóstico. Se requiere un tratamiento especializado.

Prof. Jirí Dvorák

Neurólogo