Lección

Fractura cervical

Las fracturas cervicales son muy poco frecuentes en fútbol. Estas fracturas son más comunes en el nivel C2 (alrededor de un tercio de todas las lesiones) y en C6 o C7 (la mitad de las lesiones). Algunas fracturas son estables y pueden tratarse con un periodo de reposo e inmovilización. Otras —como las fracturas inestables que afectan a más de una columna— son mucho más importantes y pueden tener consecuencias muy graves. Es fundamental que se inmovilice a todos los deportistas que se crea que pueden haber sufrido una fractura de la columna o una dislocación y que se les transporte para realizarles más pruebas y exámenes.

Consideremos la columna cervical como tres columnas separadas (anterior, central y posterior). La columna anterior está compuesta por el ligamento longitudinal anterior y los dos tercios anteriores de los cuerpos vertebrales, el anillo fibroso y los discos intervertebrales. La columna central está compuesta por el ligamento longitudinal posterior y el tercio posterior de los cuerpos vertebrales, el anillo fibroso y los discos intervertebrales. La columna posterior contiene todos los elementos óseos formados por los pedículos, apófisis transversas, superficies articulares, láminas y apófisis espinosas. Si una columna se lesiona, las otras columnas podrían proporcionar suficiente estabilidad para evitar una lesión de la médula. Si dos, o las tres, columnas se lesionan, la probabilidad de inestabilidad y de lesión de la médula aumenta.

Antecedentes

Un mecanismo de flexión-rotación, con carga axial asociada, ejerce una tensión considerable sobre las vertebras y las articulaciones facetarias. Esto puede crear una lesión más importante en la médula y los nervios raquídeos. Debe asumirse que los pacientes con aparición aguda del dolor, sobre todo aquellos con síntomas en los brazos y piernas, sufren una fractura o dislocación de la columna vertebral y se deben inmovilizar. Los síntomas en los miembros de ambos lados, frente a síntomas en un solo lado, son más preocupantes.

Revise la siguiente tabla con los mecanismos asociados a algunas de las fracturas cervicales más habituales.

Mecanismo Formas de la fractura

Hiperflexión

Fractura del minero
Fractura en lágrima por flexión
Dislocación facetaria
Subluxación anterior
Dislocación atloaxoidea anterior

Hiperextensión

Fractura del ahorcado
Fractura en lágrima por extensión
Arco neural posterior

Compresión axial

Fractura de Jefferson
Fractura por estallido (compresión)

Flexión lateral

Fractura del ahorcado

Complejo

Apófisis odontoides
Disociación occipitoatloidea

Exploración

Es fundamental realizar una evaluación neurológica exhaustiva. Esta debe registrarse de forma clara, ya que el estado neurológico puede cambiar con el tiempo. Los deportistas no querrán mover el cuello y sentirán dolor a la palpación de la línea media.

Exclusión de la lesión de la columna cervical

El médico del equipo puede descartar una lesión de la columna cervical a través de un diagnóstico clínico, para así evitar la inmovilización del deportista en una tabla de rescate y las pruebas radiográficas para descartar una fractura. Esto concuerda con las recomendaciones actuales de la Association of EMS Physicians (Asociación Nacional de Médicos de Servicios Médicos de Urgencias Estadounidense) y del American College of Surgeons Committee on Trauma (Comité de Traumatología del Colegio Estadounidense de Cirujanos). 8 Los jugadores que tras una lesión cumplan los siguientes criterios no necesitan ser inmovilizados:

  • Están totalmente conscientes: puntuación de 15/15 en la escala de coma de Glasgow
  • No presentan dolor a la palpación de la columna ni anomalías anatómicas
  • No presentan síntomas o signos neurológicos
  • No tienen lesiones graves cuyo dolor podría desviar la atención de una lesión vertebral
  • No han consumido alcohol ni sustancias químicas

Pruebas complementarias

Las radiografías para traumatismo incluyen imágenes de la columna cervical. Algunos protocolos más recientes indican que el TAC es una técnica por imagen más fiable. Esta podría terminar remplazando a las radiografías en la evaluación de dolor cervical agudo. Si hay neurología focal, debemos pedir una IRM para visualizar la médula espinal y las raíces de los nervios.

Al revisar las imágenes radiográficas de la columna cervical, los siguientes signos pueden indicar inestabilidad:

  • afectación de más de una columna vertebral
  • aumento o reducción de la altura del espacio intervertebral
  • aumento de la distancia interespinosa
  • ensanchamiento de la articulación facetaria
  • compresión vertebral superior al 25 %

Haga clic en las siguientes imágenes para ver ejemplos de fracturas de la columna cervical.

  • Fractura de C2

    Esta fractura del arco es bilateral

  • TAC

    Esta lesión se trató con un collarín de Filadelfia durante seis semanas

  • Fractura del cuerpo vertebral y de la apófisis articular

    Esta lesión por flexión y compresión axial se trató con un collarín duro durante seis semanas

Tratamiento

Hay una serie de formas de las fracturas. Por lo tanto, las decisiones sobre tratamiento deben ser personalizadas. Las fracturas estables pueden tratarse generalmente con un periodo de reposo y un periodo de entre seis y ocho semanas de inmovilización. La inmovilización suele hacerse con un collarín cervical duro (collarín de Filadelfia) o a veces con un corsé de halo. Las fracturas inestables requieren una reducción inmediata y la estabilización quirúrgica.

En general, un deportista puede volver al fútbol cuando no presente síntomas ni neurología focal. Las radiografías en flexión-extensión también descartarán la inestabilidad. La opinión de un especialista en columna cervical es esencial en la toma de decisiones sobre la vuelta al juego.

La evaluación sobre el terreno de juego y el tratamiento del traumatismo en la columna cervical se estudian en más profundidad en el módulo de medicina de urgencias.

Prof. Jirí Dvorák

Neurólogo