Lección

Neurapraxia del plexo braquial

Los términos «ardor» o «quemazón» suelen utilizarse para referirse a la neurapraxia del plexo braquial de las raíces de los nervios raquídeos. Suele afectar a la parte superior del tronco del plexo braquial.

Se han descrito dos mecanismo de lesión principales. El mecanismo más habitual es el «mecanismo por compresión» (representa alrededor del 85 % de los casos) y es más común en deportistas mayores. Afecta a la rotación ipsilateral de la cabeza. Cuando la cabeza se gira hacia el lado afectado, el agujero intervertebral se estrecha y comprime las raíces salientes del nervio. Tras una lesión por compresión, el periodo de tiempo medio hasta la vuelta al juego es de 12 días. 4 El segundo mecanismo más común es la tracción, más habitual en deportistas adolescentes y jóvenes. La lesión implica un desplazamiento del hombro hacia abajo con flexión lateral concomitante del cuello hacia el hombro contralateral (y lesión por tracción del plexo braquial). Estas lesiones suelen requerir un menor tiempo de ausencia del deporte: 1,5 días en promedio. También se han registrado lesiones causadas por un golpe directo en el punto de Erb.

Antecedentes

Los deportistas con esta dolencia presentan síntomas neurológicos pasajeros que afectan a una extremidad superior. Suele haber dolor y parestesia en solo una de las extremidades superiores tras un golpe en el cuello o el hombro. Los deportistas suelen referir incapacidad breve de mover el brazo afectado. También pueden sentir hormigueo, ardor o entumecimiento.

Exploración

Uno de los signos clave tras este tipo de lesión es una amplitud de movimiento normal sin dolor a la palpación de la línea media. Esto nos ayudará a distinguir entre una neurapraxia y síntomas similares causados por una lesión de algún disco cervical (que necesitará un enfoque de tratamiento más conservador).

Pruebas complementarias

Si hay síntomas más significativos o cualquier síntoma dura más de 48 horas, deberán realizarse pruebas complementarias. Los pacientes que sufren ardor o quemazón también deben someterse a pruebas complementarias. El motivo principal para realizar más pruebas diagnósticas es descartar las lesiones de discos cervicales. Se considera que las radiografías simples y las IRM son las mejores pruebas. En casos de debilidad prolongada podemos considerar las pruebas de conducción nerviosa, pero se requieren varias semanas para que sean positivas, por lo que no son útiles en casos agudos.

Tratamiento

Los deportistas solo deben regresar al deporte cuando sus síntomas y signos hayan remitido por completo. Pueden considerar volver al juego en el mismo día, pero solo cuando tengan una amplitud de movimiento cervical normal, la exploración neurológica sea normal y los síntomas se hayan resuelto por completo.

Es posible evitar estas lesiones entrenando la musculatura cervical. Sin embargo, los datos que confirman esto son muy reducidos. En otros deportes de contacto, los protectores de cuello (que limitan la flexión lateral cervical) y la mejora de la técnica de placajes pueden ser eficaces.

Prof. Jirí Dvorák

Neurólogo