Lección

Lesiones en los tejidos blandos

Debido a la actividad física requerida en el fútbol, el riesgo de sufrir una lesión en la columna lumbar es grande. Esguinces y distensiones musculares se utilizan muy frecuentemente como término descriptivo para el diagnóstico de «lumbalgia». Un «esguince» se refiere en la mayoría de los casos a daños en ligamentos, mientras que una «distensión» se emplea para lesiones en un músculo, tendón o unión musculotendinosa. La actividad que un jugador puede asociar con el principio de lumbalgia normalmente no implica suficiente movimiento o fuerza muscular como para causar esguinces de ligamentos o distensiones musculares, de modo que contar con los antecedentes es esencial.

 

Antecedentes

A menudo los antecedentes no son específicos. Los síntomas (tanto de esguinces como de distensiones) son similares en la columna lumbar y presentan sensibilidad y dolor paraespinal local sin radiculopatía, pero pueden ser provocados por flexiones, giros y carga de peso. En ocasiones el dolor se irradia a la cadera (fascia toracolumbar). También es importante documentar el mecanismo de lesión. Los deportistas tendrán, por lo general, lumbalgia central relativamente localizada. Esta normalmente empeora con el movimiento. El dolor puede ser muy agudo en las fases tempranas.

 

Exploración

Es importante realizar una evaluación del rango de movimiento y sensibilidad. Inspeccione en busca de signos locales de traumatismo directo (contusiones, moretones, abrasiones, rasguños o similar). La presencia de un hematoma requerirá pruebas complementarias para excluir fracturas de la apófisis espinosa o transversa, desgarros musculares o incluso lesiones en contenidos abdominales (por ejemplo una lesión renal).

Haga clic en la siguiente imagen para ver hallazgos compatibles con una lesión del tejido blando.

  • Pérdida de lordosis normal

    La pérdida de la lordosis lumbar normal (estiramiento) podría ser el único signo observable en una radiografía.

  • Lordosis lumbar normal

    Nótese la lordosis lumbar normal en este deportista. Los deportistas con lumbalgia suelen adoptar una postura más erguida (y rígida).

Pruebas complementarias

Las lesiones de los tejidos blandos se diagnostican por exclusión después de descartar otras causas del dolor. Las radiografías lumbares pueden utilizarse para excluir fracturas en deportistas con un historial de traumatismo significativo. Las IRM pueden detectar lesiones musculares o hematoma adyacente a la estructura lesionada, pero generalmente son normales si se ha producido un esguince o una distensión.

 

Tratamiento

La mayoría de estas lesiones suele ser autolimitante y se cura con el tiempo sin tratamiento específico para la zona. Para un tratamiento inicial que ayude a disminuir el dolor y hacer que el deportista vuelva a la actividad puede ser útil el uso de medicamentos antinflamatorios no esteroides. El tratamiento local podría incluir hielo y/o calor y masajes.

El tratamiento posterior normalmente se centrará en educación y prevención de futuros episodios. Esto puede implicar acondicionamiento adecuado, calentamiento, estiramiento y atención al equilibrio muscular. Puede que sean necesarios ajustes mecánicos y una atención especial al fortalecimiento de la musculatura lumbopélvica, a la flexibilidad de las extremidades inferiores y al trabajo en toda la amplitud de movimiento del deportista. Los entrenadores deben controlar patrones de movimiento específicos del fútbol e iniciar un programa de rehabilitación con entrenadores específicos.

Cuando los síntomas agudos han remitido y el deportista ha recuperado una amplitud de movimiento completo es posible la vuelta al campo de juego. Todos los procedimientos de rehabilitación deben incluir pruebas funcionales extensivas seguidas de patrones de entrenamiento apropiados y deben realizarse para evitar futuros episodios y fracasos a largo plazo en el fútbol.