Lección

Lesiones de la placa epifisaria

Aproximadamente el 15-30 % de las fracturas infantiles están relacionadas con la fisis (placa epifisaria). Debido a que la fisis contribuye a determinar la longitud y la orientación futuras del hueso adulto, este tipo de fracturas requieren un tratamiento inmediato. En caso de no tratarse la lesión adecuadamente, esto podría conducir a una deformidad permanente. La mayoría de las lesiones de la placa epifisaria se producen en los huesos largos de los dedos, si bien el radio, la tibia y el peroné también son lugares comunes.

 

Antecedentes

Normalmente estas lesiones son el resultado de un traumatismo agudo. En algunos deportes, la lesión puede ocurrir gradualmente debido a una sobrecarga. El mejor ejemplo de una lesión de la fisis por sobrecarga sería la lesión de la fisis distal del radio en los gimnastas. Estas fracturas se producen más frecuentemente en los chicos y su incidencia es mayor en la adolescencia. Un tercio de las lesiones están relacionadas con el deporte a nivel competitivo mientras que un 20 % de las mismas se producen durante la práctica del deporte como actividad de ocio.

 

Exploración

Los deportistas normalmente presentan inflamación y dolor localizado y considerable. También pueden presentar derrame articular, angulación y una limitación dolorosa en la amplitud de movimiento.

 

Pruebas complementarias

Por lo general, únicamente se requiere una radiografía simple. Las fracturas se clasifican, según Salter y Harris (1963) y Rang (1983), en seis tipos.

Los tipos I y II no cruzan la capa germinativa de la placa epifisaria y tienen buen pronóstico. Las lesiones de mayor gravedad (tipos III-VI) cruzan la capa germinativa de la placa epifisaria, tienen un pronóstico más incierto y pueden conducir a posibles problemas del crecimiento.

Haga clic en las siguientes imágenes para ver ejemplos de lesiones de la placa epifisaria (fisis).

  • Tipos de lesiones de Salter

    Figura 2.4.2.2 del Manual de Medicina del Fútbol del Centro de Investigación y Evaluación Médica de la FIFA 2.ª edición (página 114)

  • Lesión de tipo III

    Epífisis distal de la tibia de tipo III (flechas)

  • Deformidad angular (en varo)

    Barra ósea (flechas) y deformidad angular (en varo) de la tibia distal tras una lesión de tipo V

Tratamiento

El tratamiento en el campo de estas lesiones consiste en la retirada inmediata del jugador, la inmovilización de la extremidad y el transporte al hospital para recibir el tratamiento definitivo. Los principales objetivos del tratamiento inicial son reducir cualquier deformidad y, posteriormente, inmovilizar la fractura para permitir la curación. Se recomienda un estrecho seguimiento durante las primeras semanas tras la lesión, así como una radiografía adicional una o dos semanas después de que se produzca la lesión, especialmente cuando se ha requerido manipulación para reducir la fractura. En el caso de los niños más pequeños, se utiliza a menudo la anestesia general o la sedación consciente para llevar a cabo la manipulación.

Después de las lesiones graves pueden aparecer problemas de crecimiento y desviaciones axiales. Estas generalmente se hacen más evidentes de 6 a 12 meses después de la lesión. Es importante advertir a los padres de este riesgo en el momento de la lesión.