Lección

Fracturas

Hay una serie de fracturas que pueden ocurrir en la zona del pie y el tobillo. Cuando un deportista no puede soportar peso tras una lesión, debemos considerar la posible presencia de una fractura.

 

Antecedentes

Los deportistas suelen acudir tras una lesión aguda. Debemos tomar en cuenta el mecanismo de lesión específico y la descripción de cada tipo de fractura a continuación. En general, la incapacidad para soportar peso es indicativa de una fractura.

 

Exploración

La incapacidad para soportar peso, el dolor localizado a la palpación y una inflamación considerable suelen ser manifestaciones características. Si existe un desplazamiento considerable, será necesario realizar un análisis del estado neurovascular.

 

Pruebas complementarias

Las fracturas suelen ser visibles en las radiografías. Cuando no hay certeza acerca de una lesión, puede tratarse al deportista durante un periodo de 7 a 10 días y repetir entonces la radiografía. Otra posibilidad sería obtener una IRM o TAC para confirmar la lesión.

Haga clic en las siguientes imágenes para ver una serie de fracturas de tobillo habituales.

  • Fractura Weber A

    La línea de fractura se sitúa por debajo del nivel de la articulación del tobillo. Esta es una lesión estable.

  • Fractura Weber B

    La línea de fractura se extiende hasta afectar la línea de la articulación del tobillo. Esta es potencialmente inestable.

  • Fractura Weber C

    Esta fractura del peroné se sitúa por encima de la línea de la articulación del tobillo y es inestable.

  • Fractura de Maisonneuve

    Recuerde palpar el extremo proximal del peroné para ayudarle a identificar esta lesión.

  • Fractura por sobrecarga del peroné

    Una reacción perióstica sutil podría ser la única manifestación de una fractura por sobrecarga.

Tratamiento

En general, estas fracturas necesitan ser reducidas rápidamente y requieren un periodo de inmovilización. Si la fractura es inestable o afecta a la superficie de la articulación, se recomienda el tratamiento quirúrgico temprano (reducción quirúrgica o fijación). Cualquier deformidad significativa necesita reducirse rápidamente. No debe haber ningún retraso. Cualquier cambio en el estado neurovascular requiere tratamiento quirúrgico inmediato.

Haga clic en las siguientes pestañas para saber más acerca de algunos tipos de fracturas específicas del tobillo.

Clasificación de Weber
Esta clasificación se basa en el grado de fractura en relación con la mortaja articular de la extremidad distal del peroné. Existen tres grados en función de su apariencia en las radiografías.
  • El Tipo A son fracturas por avulsión que se sitúan por debajo de la mortaja. Son estables y pueden tratarse con el uso de una escayola.
  • El Tipo B son fracturas espiroideas que comienzan al nivel de la mortaja. Este tipo de fracturas suelen darse por rotación. Pueden ser estables o inestables en función de la lesión ligamentosa o asociadas a fracturas del lado interno. La presencia de dolor a la palpación en la zona interna del tobillo o diástasis observable en las radiografías simples pueden indicar que se necesita cirugía.
  • El Tipo C son fracturas por encima del nivel de la mortaja que rompen los ligamentos entre el peroné y el extremo distal de la tibia hasta la fractura. Estas fracturas son inestables y requieren reducción quirúrgica y fijación interna.

Fractura de Maisonneuve
Las fracturas de Maisonneuve son fracturas espiroideas del extremo proximal del peroné asociadas a lesiones de la sindesmosis distal tibioperonea y la membrana interósea. Además, hay una fractura asociada del maléolo interno o ruptura del ligamento deltoideo profundo. Debemos palpar siempre el extremo proximal del peroné cuando evaluemos a un deportista con un tobillo lesionado. Se requiere un alto índice de sospecha. Pedir radiografías del extremo proximal del peroné si se detecta dolor a la palpación.
Fractura del proceso lateral del astrágalo
Esta lesión es más frecuente en practicantes de snowboard, pero también puede darse en fútbol. Se han observado diferentes mecanismos lesionales. En snowboard, la causa parece ser una carga axial en el tobillo en flexión dorsal y eversión.7 En otros deportistas, es más probable que se trate de un mecanismo por avulsión con inversión del tobillo en flexión dorsal. El examen físico muestra dolor a la palpación bajo el maléolo lateral. Este tipo de fracturas se observan mejor en la proyección de mortaja, aunque puede ser necesario recurrir a una IRM o TAC para confirmar el diagnóstico. En lesiones agudas, una fractura sin desplazamiento puede tratarse con inmovilización. Las lesiones que presenten un desplazamiento superior a 2 mm o que sean conminutas pueden tratarse con una escisión o con una reducción quirúrgica y fijación interna.
Fractura del proceso anterior calcáneo
Esta es otra causa de dolor persistente tras una lesión de tobillo. La lesión ocurre después de una combinación de flexión plantar y aducción y está provocada por la avulsión del ligamento bifurcado. 8 La radiografía más apropiada para este tipo de lesión es una proyección oblicua del mesopié. El pronóstico es más favorable si estas lesiones, y todas las del mesopié, se reconocen y tratan de manera temprana. Las fracturas de mayor tamaño pueden afectar a la articulación calcaneocuboidea y deberá hacerse todo lo posible para reducirlas anatómicamente.
Fracturas por sobrecarga
Una serie de lesiones por sobrecarga pueden causar dolor en el tobillo. La fractura por sobrecarga más común es la fractura del extremo distal del peroné, pero también pueden ocurrir en el extremo distal de la tibia y, por tanto, esta opción también deberá considerarse. La fractura por sobrecarga del hueso navicular ocasiona un dolor muy difuso en el tobillo y se considera una fractura por sobrecarga de alto riesgo, ya que puede necesitar un periodo largo de tiempo para curarse.9 Suele requerir un periodo de reposo sin soportar peso. En algunos casos, el deportista necesitará fijación quirúrgica.10 Las fracturas por sobrecarga deben considerarse en todos los casos en los que haya una aparición gradual del dolor, dolor localizado a la palpación acompañado de dolor o aprehensión al saltar.
Una fractura no diagnosticada, como una fractura del proceso anterior, puede ser la causa del dolor persistente tras una lesión de tobillo. Una opción que puede resultar útil en estas situaciones es repetir las radiografías y analizarlas cuidadosamente.

Dr. Pieter D'Hooghe

Traumatólogo