Lección

Tratamiento

El tratamiento recomendado para las lesiones del ligamento lateral suele conllevar un enfoque no quirúrgico, incluso si hay indicios de una lesión combinada del ligamento peroneoastragalino anterior y del ligamento calcaneofibular. En la mayoría de los casos, el tratamiento funcional ofrece la recuperación completa de la amplitud de movimiento y la vuelta al juego más rápidas, no compromete la estabilidad mecánica en mayor medida que otros tratamientos, y es más seguro y económico. Por tanto, la cirugía no está indicada como primer tratamiento en los esguinces de tobillo que no presenten complicaciones.

Tratamiento agudo
El objetivo de un programa de tratamiento funcional es minimizar los síntomas asociados a la lesión inicial. Reducir la inflamación y el dolor permitirá una recuperación rápida de la amplitud de movimiento, de la fuerza muscular y del control neuromuscular. Tras esto, se realizará un programa de ejercicios específicos del deporte antes de volver por completo a los entrenamientos y la competición. Pueden utilizarse analgésicos para aliviar el dolor, pero el ácido acetilsalicílico (aspirina) y otros fármacos antinflamatorios no esteroides podrían alargar las hemorragias y debe evitarse su uso en la medida de lo posible. Los analgésicos simples son útiles y pueden acelerar la recuperación, ya que permiten alcanzar antes una recuperación completa de la amplitud de movimiento activo y la capacidad para soportar peso, lo que posibilita una vuelta más temprana al entrenamiento y a la competición.

Durante el periodo de rehabilitación, es importante proteger el tobillo frente a nuevas lesiones. El uso de vendajes o férulas puede ayudar en esto. Una vez que se resuelven el dolor agudo y la inflamación, puede resultar muy eficaz el establecimiento de un programa de entrenamiento para mejorar el equilibrio y la fuerza en el peroné.

Programa de rehabilitación
Una vez que se ha resuelto la fase inicial de hemorragia, el objetivo del tratamiento es recuperar la amplitud de movimiento normal indoloro. Para alcanzar una mayor amplitud de movimiento se pueden utilizar ejercicios de estiramiento pasivos, activos o activos-asistidos, así como el ejercicio submaximal o la bicicleta estática. Conforme a la mejoría funcional y de la intensidad de los síntomas, el programa de ejercicios debe progresar de movimientos lineales progresivos (p. ej., levantar las puntas de los pies, sentadillas, trotar, saltar en el sitio con las dos piernas, después con una, saltar a la comba) hasta movimientos de recorte (p. ej., correr circuitos en forma de ocho, saltar hacia los lados, saltar obstáculos laterales). El objetivo de esta progresión de ejercicios es avanzar gradualmente hacia ejercicios específicos del deporte.

Uno de los objetivos importantes para una rehabilitación exitosa de un esguince de tobillo es restablecer el control neuromuscular del tobillo con un programa de ejercicios de equilibrio. La función propioceptiva se encuentra deteriorada en pacientes con inestabilidad funcional residual causada por esguinces anteriores, y puede mejorarse con ejercicios en la tabla de equilibrio.

Los ejercicios para fortalecer el peroné también son un elemento importante del programa de rehabilitación. Estos deben realizarse con el tobillo en posición de flexión plantar. El tobillo es menos estable en esta postura y es en la que ocurren más lesiones de tobillo por inversión.

Estos programas pueden reducir el riesgo de nuevas lesiones hasta igualarlo al nivel de un tobillo que no se haya lesionado nunca. El entrenamiento neuromuscular debe realizarse por un periodo de entre seis y diez semanas tras una lesión aguda.

Obtenga más información sobre el programa de rehabilitación para el tobillo utilizado en el Hospital Aspetar de Traumatología y Medicina Deportiva.

Observe cómo vendar el tobillo de un deportista lesionado. Suele hacerse en posición de flexión dorsal y eversión.

Vea los diferentes tipos de ejercicios de rehabilitación utilizados para tratar lesiones de tobillo.